Bueno, desechado ya mi flirteo por redes sociales súper privadas de la muerte, vuelvo aquí para hacer una pequeña aportación de lo que viene siendo mi vida. Aquí en mi rincón de cochambre os hablo de muchas cosas que siento, que experimento o que hago simplemente (lo sé, tres palabras usadas al azar sin sentido, o por lo menos la del medio no tiene ni pies ni cabeza, pero prosigamos)
Aquí vengo a contaros mis chorradillas, las que me enervan y las que no pues no os las cuento, encima que este espacio se vuelve un muermo por minutos, os cuento cosas aburridas. La cuestión de hoy es la inminente llegado de mi PRIMER examen, Derecho de la Información para los que no estéis puestos en el tema es una asignatura que es muy importante en mi carrera, pero que a la vez en su primera parte “La Constitución” hace que uno se vuelva de un intolerante que te cagas y no por ella misma sino por tener que aprender el funcionamiento de las cortes, el parlamento, el referéndum o el refrendo (que no es lo mismo a ver si nos vamos a empezar a liar ya)
| La cuestión es que entre tanta sesión de estudio ¬¬U hicimos un Kit Kat y nos fuimos como quien no quiere la cosa a las esferas más altas de la cultura y no me refiero a que sólo fuéramos al teatro, sino que por 4€ la entrada (no se me olvida que te debo mi entrada Carlos) las localidades estaban rascando la mierda del techo del Ilustrísimo Teatro Lope de Vega (es lo que tiene la unión de elementos tales, como Cuesta de enero y ser estudiante) Pero la Obra “Arte” en la que los actores eran nada más y nada menos que Luís Merlo (Mauri en Aquí no hay quien viva o Héctor de la Vega en El internado), Alex O´Dogherty (Arturo Cañas en Camera Café y El comisario) e Iñaki Miramon (Más que amigos y La sopa Boba) se merecía ese pequeño parentesis en nuestras tristes vidas de estudiantes. Aunque para muchos la ausencia de grandes decorados fuese un problema, estos actores se desenvolvían con agilidad, llenaban con sus interpretaciones y transmitían tal cantidad de emociones que, personalmente me hicieron pasar de la carcajada a la angustia con una sutileza digna de admiración. |
| Sin embargo quiero hacer desde aquí una pequeña recomendación a aquellos locos por el Arte.
“Arte” como tal sólo es eso si tú eres tú y no, si no lo eres. |
P.D. No sólo la obra es digna de mención en esta entrada sino la compañía, aunque no mencione los nombres de quienes vinieron porque no es una entrada que busque la exhibición de mis actos sociales, os tengo en mente y ya os he enviado las fotos que hice (pocas y malas, pero fotos de recuerdo) Besos.