sábado, 20 de agosto de 2005

Un cuento, que pena que no sea real

Hace mucho, mucho tiempo vivía una hermosa princesita en un reino muy lejano. Ella era muy feliz, pues se acababa de separar de un principe que aunque la quería mucho solo se traian dolores de cabeza. Entonces la princesita empezó a salir por el reino con sus hados madrinos y conoció a un joven muy apuesto. En un principio todo fue hermoso, pero el tiempo nos le tenia deparado un futuro feliz. Pasó el tiempo y como en muchas otras parejas tanto la princesita como el joven empezaron a tener pequeños problemas que aunque no fueran graves los iban distanciándo  poco a  poco y hasta que todo el afecto que habia entre ellos se pudrió. Ellos lloraban desolados, no se explicaban como después de tanto amor habian llegado a odiarse y aunque sus hados madrinos hicieron un hechizo para que se llevaran bien, sus corazones eran más fuertes que su magia y empezaron una lucha sin tregua ni cuartel.

Pasaron los años y la princesita empezó una nueva vida pero su pasado no la dejaba vivir. Aunque ella no se daba cuenta de que todo estaba  atrás, poco a poco se empeñaba en revivir el dolor que la habia hecho la princesita más desdichada de todo el reino y eso la enfurecía y la cegaba. Siguió pasando el tiempo y la princesita no dejaba el pasado y aunque todos intentaban seguir adelante, ella seguía llorando en su torre, pero un dia llegó un joven alto y guapo que la ayudó a salir y le dijo: - mira al cielo y verás como el sol sigue brillando. Ella levantó la cabeza y efectivamente miró al cielo y sus lágrimas brillaron y a lo lejos en un monte cercano vió al joven que también miraba hacia arriba y que también tenía la cara llena de los brillos que producían sus lágrimas.

El joven con una sonrisa se despidió y desapareció tras la colina y ella hizo un gesto de amistad con la mano, luego miró a su apuesto salvador que le sujetaba la mano y éste le dijo: - Borremos el pasado y a partir de ahora seamos felices, el lo será, me lo ha dicho un sabio y tu si aprendes de todo lo que la vida te ha brindado no tardarás en conseguir esta felicidad que te depara el futuro.

 

Y colorín colorado este cuento no ha acabado.

 


P.D. Este cuento es pura ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

1 comentario:

  1. Otro otro otro!!! Que bien q la tita Anye nos recita cuentos!! Ana García Obregón tb escribía cuentos para niños (aunq suene un poco a contradicción) y fíjate, ha tenido sus series de éxito totalmente "originales". Te noto por el buen camino, joven pandeagua.Bsitos

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