NOCHE ¿BUENA?
Y ... ¿Qué tal la nochebuena? Esa es la pregunta más formulada hoy día 25 de Diciembre y no es para menos, la mayoría de la gente que conozco no sabía si iba a quedarse en casa o salir a dar una vuelta con los amigos. En mi caso ocurrió lo 2º, no es que yo tenga costumbre de salir la noche del 24, para mi es una noche más relajada, simplemente la paso en familia y punto, pero este año por unas u otras razones decidí salir y os quiero hacer partícipes de mis vivencias nocturnas en fechas señaladas.
En primer lugar cené con la familia (cena de rigor) y después quedé con Kiko y Rafa para ir al antro de turno (en este caso Disco Rouge) No quiero que penséis que me lo pasé mal, pero después de lo que voy a contar, parece increible que no me fuera a casa inmediatamente después de entrar allí.
Hay quienes piensan que los animales son incivilizados, pero no se han parado a intentar dejar el abrigo en el guardarropa de una discoteca en las circunstancias que se dieron anoche donde yo estuve. Que una muchedumbre se agolpe como gentuza incivilizada sobre un mostrador es algo que no me imaginaba que me fuera a pasar nunca y menos por dejar un abrigo, joder!!! yo evito los conciertos, las masas informes de personas en la calle que no te permiten caminar con tranquilidad etc. Pero lo de anoche fue penoso, creo que por lo menos estuvimos unos 30 minutos para dejar el abrigo mientras éramos empujados y aplastados de fora brutal, nunca me he sentido más agobiada sin tener un ataque de ansiedad, sentía como me aplastaban y mis costillas se resistían, era doloroso, la gente apretandose, me tiraba del pelo y me zarandeaba de un lado a otro, pero después de dejar por fin el abrigo en el mostrador, sentí como casi me arrojaban al suelo, me tiraban del pelo y mis niveles de adrenalina se disparaban hasta que incluso mi piel tomó un tono verde (tipo HULK) Ahí cambió la cosa en 2 segundos, cuando Rafa que ya estaba fuera, vió como una pequeña cosa se abría paso como si de un jabalí se tratara, sin consideración ninguna empecé a abrirme camino y lo que en un principio me pareció un arduo tormento de más de media hora, ahora se parecía más a un paseito por un campo despejado (sería porque aún siendo pequeñita arrojaba personas a un lado y a otro cual sacos de patatas?) puede ser.
Aunque no quiero que penséis que todo lo malo fue eso, noooo, como bien os decia antes la gentuza que había anoche allí se hacía notar en varios aspectos, otro era sin duda el deporte de la noche llamado "Lancemos el vaso al suelo", varias veces sentí como un vaso golpeaba con brusquedad el suelo, claro, eso hacía que el suelo estuviera lleno de cristales rotos y obligaba a cualquier persona a no levantar los pies del suelo sino quería acabar en urgencias con un cristal clavado.
Para ir terminando, el broche de la noche, lo pusieron 2 individuos a los que afortunadamente no les dió tiempo ni de darse de ostias, puesto que los porteros (a los cuales no tengo mucho amor que digamos por experiencias anteriores pero que valoro su intervención cuando es acertada) intervinieron con la rapidez de flash y volvieron a implantar el orden establecido en la fiesta.
Sé que después de todo esto y de lo mal que me sentó "algo" (Aclaro que no bebí) que me hizo potar antes de llegar a casa, puede parecer que me lo pasé mal, pero no confundáis, anoche fue una noche, no perfecta, pero si inolvidable. Lo que para mi es primordial a la hora de destacar todo, es que la compañía fue maravillosa y sintiera que aquello era una pequeña parte de infiernito, podría superar todos los pormenosres que se me presentaran.
BESOS
jajajaj
ResponderEliminarpor Reyes te vamos a poner una equipación de rugby completa, pa que tu campes a gusto por tus "infiernitos" :P