miércoles, 20 de mayo de 2009

En el presente como en la prehistoria

¿Alguien ha vivido entre los miembros de una tribu primitiva? Creo que no muchos de mis lectores puedan decir eso y ¿Por qué decirlo así? Las tribus primitivas tienen más civismo que muchos colectivos a día de hoy.

En pleno S.XXI aún tenemos que convivir con personas que dicen llamarse civilizadas y son peores que los animales. La barbarie de ritos sin sentido aún campa a sus anchas entre nosotros y lo peor es que no podemos erradicarlas como se debería. Ser testigo y no poder hacer nada es como arrañarte las córneas de los ojos, como tirarte de tus propias tripas y amarrarlas a un palo donde caguen miles de palomas. El asco, unido al dolor e indignación por ver que hay personas que se rigen aún por ritos no sólo humillantes sino pensados para una sociedad en nada ecuánime con sus componentes me ha hecho polvo.

 

Si cada día que me levanto lucho por mis derechos, por que en esta sociedad no se me considere menos que un hombre por ser mujer ¿Por qué tengo que lidiar con estos espectáculos? ¿Por qué tenemos que respetar a otras culturas cuando estas nos hacen retroceder en todo lo conseguido hasta el momento? ¿Es justo respetar lo retrógrado cuando ellos violan nuestra actitud de respeto e igualdad?

Me siento triste, furiosa y dolida porque la alegría por un acto de mutilación de los derechos de una persona son llevados a cabo hoy día como si tal cosa y no puedo hacer nada para evitarlo.

1 comentario:

  1. Por lo menos duró poco (espero). Y para el futuro estás prevenida ¬¬ Ejem ejem, habrá que evitar en el futuro contacto con esos ritos arcaicos...

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