domingo, 3 de mayo de 2009

Sueños etílicos

Cuando la gente divaga sobre los efectos del alcohol se me vienen muchas preguntas a la cabeza ¿Es cierto que los niños y los borrachos nunca mienten? ¿Es el alcohol un desinhibidor o por el contrario nos enmascara psicológicamente para que nos creamos libres por unos tristes momentos? ¿Es verdad que el hombre es libre o se cree su propia mentira y luego busca excusas para realizar sus sueños, sus deseos, sus anhelos?

 

Con un nivel medio-alto de alcohol en sangre uno se puede ver de muchas formas, más fuerte, seguro, atractivo, simpático, gracioso y ¿Es cierto? ¿O tenemos que volver la cara a los anuncios esos que nos ponían en Tv para enseñarnos realmente lo ridículos que somos para esos ojos sobrios que nos observan?

 

El alcohol nos libera de lo que realmente creemos que nos hace libres, pero ¿A qué precio? Cada premisa, cada principio, cada convicción, cada marco legal que nos rodea nos hace ficticiamente libres a los ojos de quienes no gozan de esa "libertad"

 

¿Dónde están los límites de la libertad? ¿Es libertad aquello que limita nuestros deseos? ¿Dónde pierde el nombre el deseo para ser frustración?

5 comentarios:

  1. Se dice que la libertad de uno termina donde comienza la del otro. Me parece muy acertado. Así que para ser libres del todo tendriamos que vivir en completa soledad. Eso no lo quiero, la plena libertad debe ser muy aburrida.

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  2. Gracias por comentar. Creía que esto estaba muerto. A lo dicho, comparto tu opinión en lo referente a que las libertades están en contínua fricción las unas con las otras pero... ¿Sólamente solos podríamos ser relmente libres?

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  3. Interesante debate el que se plantea... ¿Qué es la libertad? Si nos abstenemos al sentido más literal del término, nadie es realmente libre. Todos estamos atados/obligados por una serie de restricciones sociales y normas (auto)impuestas que restringen nuestras actuaciones en más ocasiones de las que somos conscientes. Ni siquiera los animales son completamente libres, en este supuesto, puesto que su instinto "les obliga" a abordar una serie de tareas en beneficio propio o en beneficio del grupo al que pertenece. Si seguimos así, es posible que podríamos concluir que nadie ni nada es realmente libre.Creo que la verdadera libertad consiste en poder definir y expresar tu propio concepto de libertad, en que cada individuo de una sociedad pueda hacerlo (evidentemente, individuos cuyas libertades pasen por encima de la de los demás no tienen cabida en este "sistema libre"). Yo puedo considerarme libre, y de hecho lo hago, ¿por qué debería decirme nadie que estoy siendo oprimido por el sistema consumista, las hordas rojas, los seguidores de mahoma - que la paz sea con él :p - los católicos apostólicos vaticanos, los teletubbies o los lunnies? La mayor dictadura no es la que nos priva de libertad si no la que nos engaña restringiendo el término a un concepto único - sin politizar el tema, ni mucho menos.Yo creo que cada uno debe decidir si se siente libre cuando está sólo o no. Yo no podría ser feliz (ni por tanto, libre) estando completamente sólo, necesito gente a mi alrededor (no sólo en el sentido físico, obv.). Pero como digo, debe ser cada uno el que decida por si mismo.P.D Me ha pillao inspirao esto

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  4. Me ha gustado tu divagación personal, podría dar este tema para tantas horas de conclusiones nunca erróneas y siempre enriquecedoras. Muchos besitos Corasón. Nos vemos pronto, espero.

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  5. El alcohol es un depresor. De hecho, a mí me deprime tanto que acabo dando risotadas en el peor momento. No hay peor que una risa a destiempo, vamos, que acabas deprimiendo al personal.Cábalas aparte, el alcohol no te hace libre. Yo cada vez bebo menos (total, pa lo que me afecta, tsss)

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