SIN NECESIDAD
Y mirando a la luna descubrió
que sus manos eran de plata
sus brazos de cristal
y su rostro
de suave terciopelo negro.
No podía llorar
y tampoco lo necesitaba
pues el que había creído su corazón
era un gran Rubí
que poco a poco
se desintegraba
se descomponía
se deshacia en pedazos
dejando un vacío en su pecho.
Y sucumbió
al dolor humano
ese dolor tan solo equiparable
a la destrucción del universo
ese dolor que por primera vez la hizo sentirse
VIVA.
Muy muy muy bonito sureñita. De las entradas que mas me han gustado en tu blog...si esque soy increible, media horita de charleta conmigo y ya te inspiro de esta manera... jejeje!En fin tanto quejarte, tanto darme por el culo el monstruo kiwi, pues toma entrada! Ya sabes.. orujo orujo....jejejejejej!!! ;)Pues nada si mas dilacion, me voy! Y no veas fotos mias que no esten aprobadas por mi! COÑO! Porque aparezco fatal lexes! :@Ala ala! A jugar a pala! Besitossss!
ResponderEliminarTodos sentimos alguna vez ese vacio dentro de nuestro pecho, pero es pasajero, lo importante es saber rellenarlo con las cosas buenas que nos encontramos en nuestro camino hacia la muerte.Al final todo lo que queda son las cosas buenas, las malas.... para que recordarlas si solo traen sufrimiento.Te Quiero. besitos.
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