domingo, 15 de enero de 2006

Sin necesidad

SIN NECESIDAD

 

Y mirando a la luna descubrió

que sus manos eran de plata

sus brazos de cristal

y su rostro

de suave terciopelo negro.

No podía llorar

y tampoco lo necesitaba

pues el que había creído su corazón

era un gran Rubí

que poco a poco

se desintegraba

se descomponía

se deshacia en pedazos

dejando un vacío en su pecho.

Y sucumbió

al dolor humano

ese dolor tan solo equiparable

a la destrucción del universo

ese dolor que por primera vez la hizo sentirse

VIVA.

2 comentarios:

  1. Muy muy muy bonito sureñita. De las entradas que mas me han gustado en tu blog...si esque soy increible, media horita de charleta conmigo y ya te inspiro de esta manera... jejeje!En fin tanto quejarte, tanto darme por el culo el monstruo kiwi, pues toma entrada! Ya sabes.. orujo orujo....jejejejejej!!! ;)Pues nada si mas dilacion, me voy! Y no veas fotos mias que no esten aprobadas por mi! COÑO! Porque aparezco fatal lexes! :@Ala ala! A jugar a pala! Besitossss!

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  2. Todos sentimos alguna vez ese vacio dentro de nuestro pecho, pero es pasajero, lo importante es saber rellenarlo con las cosas buenas que nos encontramos en nuestro camino hacia la muerte.Al final todo lo que queda son las cosas buenas, las malas.... para que recordarlas si solo traen sufrimiento.Te Quiero. besitos.

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