martes, 26 de agosto de 2008

Churro Cuento nº2

Corriendo por la más grande llanura de Mursal un pequeño país que se encuentra más allá de la línea del horizonte entre la realidad y la ficción estaba Robin.

Robin era el potrillo más vital de toda su manada y si había algo que le gustaba era correr. Le encantaba sentir como sus crines se agitaban con el viento y sus patas chocaban con el suelo al galope haciendo un sonido tan particular que se unía al latir de su corazón a cada paso. Robin tenía como mejores amigos a una linda potrilla blanca que se llamaba Lar y que era la más escéptica de su manada a pesar de su corta edad, además de ella había otro potrillo de pelaje castaño oscuro casi negro que se llama Turo, Turo era el glotón del grupo, tanto le gustaba comer los tiernos brotes de hierba que se podía pasar horas y horas masticando tranquilamente sin nada más que hacer.

Lar y Turo siempre estaban detrás de Robin porque siempre era él el que planeaba las excursiones y como también era él el único que se metía en líos necesitaba alguien en quien confiar para salir de vez en cuando de algún que otro entuerto, pero nunca se cansaba de seguir buscando aventuras que luego contar a todos, hasta que un día en una de sus salidas matutinas, Robin tropezó con un duente.

 

El duende que se llamaba Tímoti, y buscaba setas mágicas para su ama la bruja berrugosa de la laguna verde. Robin triste por haberle tirado al suelo toda la recolección le pidió perdón y se ofreció a ayudarle pero el duende le dijo que no se preocupara que él podía hacerlo de nuevo.

   duende02

Robin de camino a casa iba preocupado porque el duende no le dejó ayudarle y al día siguiente volvió al mismo sitio a ver si le veía y compensarle de algún modo, efectivamente allí le encontró y se ofreció a ayudarle en lo que fuera, pero el duende le dijo que no se preocupara que ese era su trabajo y que le gustaba hacerlo. Robin picado por la curiosidad le preguntó que para que quería la bruja berrugosa las setas mágicas y el duende le miró y empezó a reirse a carcajadas. La bruja berrugosa aunque es la más fea del lugar y vive en la laguna más oscura del bosque tiene una función muy importante y es hacer que las flores y los árboles tengan la fuerza suficiente para proteger a todas las criaturas de las fuerzas malignas que se ocultan en las sombras. Robin se quedó impresionado y fue corriendo a buscar a sus amigos y a contarles todo lo que el pequeño Tímoti le había contado.

Los tres amigos fueron al día siguiente a ver al duende y éste les condujo hasta la bruja que estaba en su pequeña cabaña leyendo un gran libro. Lar y Turo se miraron extrañados, primero le saludaron educadamente y cuando vieron que ella estaba dispuesta a hablar, la curiosidad les pudo y no pudieron evitar preguntarle que cómo una vieja bruja tan fea podía hacer cosas tan bonitas y buenas por el bosque. La bruja se quedó extrañada y hasta un poco molesta y les dijo -¿Acaso sólo las cosas bonitas tienen cabida en el mundo? Yo soy vieja y sabia y no me hace falta ser bonita para ayudar a los demás. Tengo poder suficiente para ser eternamente bella, pero eso haría que tuviera que emplear mis poderes en algo que no ayudara a nadie y eso no me gusta no es mi cometido en la vida.

Los potrillos se fueron asumiendo que la contestación de la vieja bruja era única e indiscutible pero antes de irse el duende se acercó a Robin y le dijo: - La belleza no se encuentra sólo en los árboles, las flores y las criaturas sino en el corazón que proporciona la fuerza que necesitamos todos para completar nuestro cometido en la vida. La vieja bruja a pesar de no ser bella tiene uno de los corazones más grandes y hermosos por eso es que en el pasado se le otorgó el poder de ayudar al bosque y a sus criaturas. Si alguna vez te la vuelves a encontrar, tan sólo sonríele y ella sabrá que valoras su trabajo, eso la hará más feliz de lo que puedas imaginar y le ayudará como si de una recompensa a su esfuerzo se tratara.

Bosque02

Robin entendió perfectamente lo que el duende le quiso decir con aquellas palabras y agradecido se despidió. Saltando feliz volvió junto a sus amigos que le estaban esperando en la entrada de la laguna  para seguir corriendo por las grandes llanuras que eran al fin y al cabo su hogar y ahora habían aprendido que cada uno por sí mismo tenía una misión en la vida y tenían mucho trabajo por delante hasta descubrir cual era la suya.

4 comentarios:

  1. ¿Tu no eras la que estaba sin inspiración? Pos menos mal hija :pMe ha gustado mucho también, aunque me quedo con el anterior

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  2. " ¿Acaso
    sólo las cosas bonitas tienen cabida en el mundo? Yo soy vieja y sabia
    y no me hace falta ser bonita para ayudar a los demás." ays... que bonito sería que todos pudiesemos sentir eso como cierto..

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  3. "Que se mueran los feos, que se mueran los feos, que se mueran los feos¿Por que me voy a morir yo, joe?Que se mueran los guapos, con tos sus muertos":p

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  4. Joooo, yo no quiero que se muera nadie :,(

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