¡Hijos de la tierra y el mar!
Vuestra sangre más roja que ninguna
Vuestras manos más encallecidas
De arar a la madre tierra
De sacar el fruto del
Tempestuoso mar
Que a tantos se ha llevado
Que tantas familias ha destrozado
Vosotros que no lloráis
Porque una lágrima de la tierra
Es negra savia
Dolor sin medida
Frío acero que congela el alma
De cuantos rozáis el alba
Antes que las bestias
Bajo las estrellas cantáis,
Bajo el sol os rompéis
En afilar los dientes
Del abuso
Del oro que no quiere
Que no ama
Que sólo se mueve
Por el interés del hombre
A vosotros hermanos
A vosotros os dedico estas líneas
A vosotros que lleváis estigmas
De tierra
De honor
De palabras firmes
y corazones plenos
henchidos de orgullo
os dedico mi canción.
Este poema lo hice para un trabajo de prensa obrera del siglo XIX, espero que os halla gustado.
A mí sí me gustó y lo dije en su día : )
ResponderEliminarSnif, lo sé. Grasias Berto MUACK
ResponderEliminarYa decía yo que me sonaba el poema, y es que lo había leido en el periódico ese (tengo una copia en casa).Me encanta el poema, en serio. Además, está muy bien ambientado :) Besoss
ResponderEliminarGracias Jorge :\'(
ResponderEliminarO_O Me ha encantado
ResponderEliminarEn serio, muchas gracias a todos los que abéis molestado en decir que os gustaba. Muchos besos.
ResponderEliminarShey, gracias